Los agricultores deben controlar varias plagas que atentan contra los cultivos. Las hectáreas cultivadas en el 2 026 se han visto reducidas
Ecuador: sequía, heladas y plagas reducen hasta 30 por ciento la superficie sembrada de papa en Carchi

La producción de papa en Carchi, principal provincia productora de Ecuador, enfrenta una campaña marcada por la sequía prolongada, las heladas y el aumento de la presión de plagas. Durante 2026, la superficie sembrada con este cultivo se habría reducido entre un 20% y un 30%, según información recogida entre productores de la región.
La escasez de precipitaciones ha retrasado las siembras y afectado el desarrollo de los cultivos, obligando a numerosos agricultores a realizar inversiones extraordinarias en infraestructura de riego para evitar mayores pérdidas. Las primeras lluvias registradas desde la segunda semana de octubre ofrecieron cierto alivio, aunque los productores continúan preocupados por las condiciones climáticas y sanitarias de sus plantaciones.
La falta de agua afecta las principales zonas productoras
La sequía está generando dificultades especialmente en Tulcán, San Pedro de Huaca, Montúfar y parte de Espejo, donde la disminución de los caudales limita la disponibilidad de agua para riego. Según estimaciones de técnicos agrícolas locales, aproximadamente 70.000 hectáreas, equivalentes al 40% de la superficie agroproductiva de Carchi, están afectadas por el período seco. Esta superficie incluye diferentes cultivos y actividades ganaderas, no solamente papa.

Carchi es considerado el mayor productor de este rubro agrícola. Quienes se dedican a esta actividad coinciden en que dependen del clima, de la tierra y de las decisiones que definen el futuro de una cosecha
Para enfrentar la situación, los productores han instalado mangueras, tuberías y otros sistemas de distribución de agua, mientras las juntas de riego reorganizan los turnos de abastecimiento para aprovechar mejor los recursos disponibles.
Paratrioza, gusano blanco y polilla aumentan la presión sanitaria
La falta de precipitaciones también ha favorecido la presencia de diversas plagas que afectan la productividad y la calidad comercial de la papa. Entre las principales amenazas identificadas se encuentran la paratrioza, el gusano blanco, la polilla guatemalteca y el minador. Su incidencia, combinada con las heladas y las enfermedades del suelo, está dificultando el manejo de los cultivos y puede provocar pérdidas importantes.
Los especialistas destacan la necesidad de fortalecer las medidas preventivas, mejorar el monitoreo sanitario y adoptar herramientas de manejo más precisas para responder a condiciones climáticas cada vez menos predecibles.
Los precios mejoran, pero los costos siguen elevados
A pesar de las dificultades productivas, los precios actuales ofrecen un escenario comercial más favorable para los agricultores. La variedad Súper Chola, una de las más demandadas en Ecuador, se comercializa entre USD 24 y USD 28 por quintal de 100 libras en finca. En los mercados de Quito alcanza aproximadamente USD 30, mientras que en Guayaquil llega a USD 35.
La papa de segunda calidad registra valores de entre USD 10 y USD 16 por quintal, mientras la variedad Única se comercializa entre USD 20 y USD 26. Según productores locales, el costo de producción ronda los USD 17 por quintal. Los precios actuales permiten recuperar costos y obtener cierto margen de rentabilidad, en contraste con períodos anteriores en los que la cotización llegó a caer hasta USD 12.
La semilla certificada sigue siendo una oportunidad de mejora
Carchi ocupa un lugar central en el abastecimiento de papa de Ecuador. Las ferias de Tulcán, Julio Andrade y San Gabriel comercializan diariamente entre 13.000 y 15.000 quintales, destinados tanto a mercados regionales como a Quito, Guayaquil y otras ciudades del país.

Carchi abastece a los principales mercados del país, desde Tulcán, Julio Andrade y San Gabriel, salen los cargamentos de quintales de papa hacia Quito, Guayaquil, Cuenca y sierra centro
La actividad involucra a aproximadamente 8.000 personas en la provincia, por lo que las dificultades productivas tienen consecuencias sobre el conjunto de la economía local. Entre las principales oportunidades para mejorar la productividad se encuentra la utilización de semilla certificada. Según el Instituto Nacional de Investigaciones Agropecuarias (INIAP), menos del 2% de las superficies cultivadas utilizaría actualmente este tipo de material.
Las autoridades agrícolas destacan que la incorporación de semilla de mejor calidad sanitaria, junto con inversiones en riego, prevención fitosanitaria y agricultura de precisión, será fundamental para reducir la vulnerabilidad de los productores frente a futuras sequías y eventos climáticos extremos.




