Los precios de la papa en Colombia aumentaron un 78,28 por ciento interanual en septiembre de 2026, impulsados por la reducción de las siembras y las condiciones climáticas adversas
Colombia: menor superficie sembrada impulsa 78% el precio de la papa

El precio de la papa en Colombia registró en septiembre de 2026 un aumento interanual del 78,28%, muy por encima de la inflación general del país. Durante los primeros nueve meses del año, el incremento acumulado alcanzó el 67,7%.
El comportamiento marca un cambio importante frente a 2025, cuando una situación de sobreoferta llevó las cotizaciones a niveles insuficientes para cubrir los costos de numerosos productores.
Menores siembras reducen la disponibilidad
Fedepapa atribuye buena parte de la recuperación de precios a la reducción de la superficie cultivada después de las pérdidas registradas durante la campaña anterior. Algunos productores llegaron a perder entre COP 15 millones y COP 20 millones por hectárea cuando la abundancia de producto presionó los precios a la baja.
Como consecuencia, parte de los agricultores redujo sus siembras. Las estimaciones del gremio indican una disminución cercana al 8% en septiembre y de entre 13% y 15% en octubre. Con una demanda relativamente estable y menos superficie destinada al cultivo, la disponibilidad de papa comenzó a disminuir, favoreciendo la recuperación de las cotizaciones.
Los productores recuperan precios
Fedepapa señala que los agricultores están recibiendo actualmente valores de referencia de entre COP 1.756 y COP 1.948 por kilogramo, dependiendo de la variedad, calidad y condiciones de comercialización.
En los mercados mayoristas, los precios son considerablemente superiores. En la Central Mayorista de Antioquia, el kilogramo se comercializó alrededor de COP 3.550 el 8 de octubre. En Bogotá también se registraron valores elevados, aunque las cotizaciones presentan diferencias importantes según la variedad, procedencia, calibre y presentación del producto.
El clima también limita la oferta
Las condiciones meteorológicas se sumaron a la menor superficie sembrada como factor de presión sobre el abastecimiento. Algunas regiones productoras registraron déficit de lluvias, mientras otras enfrentaron excesos de humedad.
Estas variaciones afectaron el desarrollo de los cultivos, modificaron los calendarios de siembra y cosecha y, en determinadas zonas, dificultaron las labores agrícolas y aumentaron el riesgo de enfermedades.
Recuperación para el productor, presión para el consumidor
El aumento de las cotizaciones representa una recuperación para los productores después de un período de fuertes pérdidas, pero también incrementa el costo de abastecimiento para hogares, restaurantes y otros compradores.
La evolución de las próximas cosechas será determinante para definir el comportamiento del mercado. Una recuperación de la superficie sembrada y condiciones climáticas más favorables podrían aumentar nuevamente la oferta, mientras que una disponibilidad limitada prolongaría la presión sobre los precios.



