El sector papero brasileño se ajusta con menor superficie y mayor productividad para sostener la rentabilidad.
Brasil: un año de reajustes para mantener la viabilidad productiva

El mercado de la papa en Brasil atraviesa un momento de reajustes estratégicos, influido por desafíos climáticos y variaciones económicas significativas. Según el informe más reciente publicado por Cepea (HF Brasil/ESALQ) en noviembre de 2025, el sector presenta una configuración singular en la que la productividad ha desempeñado un papel crucial para sostener la viabilidad económica de las explotaciones rurales.
Este análisis detalla el desempeño de las cosechas de 2025, las proyecciones para 2026 y cómo la dinámica entre el mercado en fresco y la industria está moldeando el futuro de la producción de papa en el país, ofreciendo una visión técnica y estratégica para productores e inversores.
Panorama general: área y volumen de producción
En 2025, las estimaciones para el mercado de la papa indican una superficie total cultivada de 123.705 hectáreas, lo que representa una reducción del 1,9% respecto al año anterior. Esta leve contracción responde a las señales del mercado y a los elevados costos de producción, aunque su impacto varía significativamente entre los segmentos de papa para mesa, industria y semilla.
Históricamente, Brasil ha mostrado una tendencia a la reducción de superficie desde fines de la década de 1980. Sin embargo, los avances en tecnología y biotecnología han permitido que la productividad aumente, manteniendo estable el volumen de oferta aun con menos tierra cultivada. Para 2025, la segmentación del área muestra comportamientos distintos: el segmento de papa para mesa creció levemente un 1,0% (69.159 hectáreas), mientras que el segmento industrial cayó un 5,9% (40.288 hectáreas) y el de semilla se redujo un 3,8% (14.258 hectáreas).
Desempeño por cosechas en 2025
El análisis estacional resulta clave para comprender el flujo de oferta en el mercado de la papa. El año 2025 estuvo marcado por variaciones entre las distintas temporadas de siembra, lo que exigió una gestión de riesgos muy precisa por parte de los productores para enfrentar la volatilidad de precios.
Cosecha de aguas
La cosecha de aguas fue la principal responsable de la caída en el área total del año, con una reducción del 7,6%, totalizando 46.615 hectáreas. Esta disminución refleja la cautela de los productores frente a las incertidumbres climáticas propias del período. No obstante, la productividad promedio de esta cosecha mostró resiliencia, ayudando a equilibrar la oferta durante el pico de recolección, entre diciembre y marzo.
Cosecha de invierno
A diferencia de la de aguas, la cosecha de invierno registró un crecimiento moderado del 2,2%, alcanzando 65.350 hectáreas. El punto positivo fue el segmento de papa para consumo fresco, que aumentó un 9,6% en esta temporada. En cambio, el segmento industrial mostró resultados negativos, lo que impidió una expansión más fuerte del sector en su conjunto.
Cosecha de secas
Este período mostró una estabilidad notable, con un aumento marginal del 0,4% en superficie, totalizando 11.740 hectáreas. Se trata de una cosecha estratégica que actúa como puente de oferta en momentos de transición climática.
Productividad como factor clave en 2025
Uno de los puntos más destacados del informe técnico es que la productividad fue el principal factor que permitió sostener la actividad en 2025. El sector enfrentó ventanas de oferta abundante que presionaron los precios a la baja tanto en el mercado mayorista como en el minorista.
Sin embargo, los altos rendimientos por hectárea lograron mitigar las pérdidas financieras. Aunque los precios promedio registraron caídas reales, la productividad alcanzó niveles elevados, compensando el menor valor recibido por saco de 25 kg. Esta eficiencia productiva, fruto de un mejor manejo y del uso de semillas de calidad, ha permitido a los productores seguir operando incluso en escenarios de márgenes estrechos.
Industria e impacto de las importaciones
El segmento industrial brasileño enfrenta desafíos estructurales que afectan directamente al mercado de la papa. Además de la caída del 5,9% en el área destinada a la industria en 2025, el mercado nacional enfrenta una fuerte competencia de las importaciones de papas prefritas tipo bastón.
En 2023, Brasil importó cerca de 392.000 toneladas de papas prefritas, un volumen que influye en la dinámica de precios y en las decisiones de siembra de las industrias locales. La integración entre la producción nacional y la necesidad de escala industrial continúa siendo uno de los principales temas de debate dentro de ABBIN, con el objetivo de fortalecer la competitividad del producto brasileño frente al importado.
Perspectivas y proyecciones para 2026
La planificación del ciclo 2026 ya muestra señales relevantes para el sector, con una tendencia marcada por la cautela. Para la cosecha de aguas 2025/26 se observa la continuidad en la reducción de superficie, un movimiento que podría generar un escenario de mejor rentabilidad para los productores que permanezcan en la actividad, debido a una menor presión de oferta y una posible recuperación de precios.
Para la cosecha de invierno 2026, las proyecciones iniciales apuntan a una leve reducción de área, lo que sugiere otro año de márgenes ajustados, que exigirá un fuerte enfoque en la reducción de costos y la eficiencia operativa.
Eficiencia técnica y resiliencia del sector
El mercado de la papa en 2025 confirma que la eficiencia técnica es la principal defensa del productor brasileño. A pesar de la reducción de superficie en segmentos estratégicos y de la presión de las importaciones de papa procesada, el aumento sostenido de la productividad ha garantizado el abastecimiento nacional.
De cara a 2026, el equilibrio entre oferta y demanda será decisivo. ABBIN refuerza su compromiso de monitorear estos indicadores y de brindar inteligencia de mercado para apoyar la toma de decisiones, contribuyendo a la sostenibilidad y al desarrollo de la cadena productiva de la papa en Brasil.





