Gobierno Colombiano no autorizó la importación de 65.000 toneladas de papa de Bélgica

Gobierno Colombiano no autorizó la importación de 65.000 toneladas de papa de Bélgica, pero la crisis de los papicultores es real y profunda.

La desinformación surgió al sacar de contexto unas proyecciones que hizo Fedepapa en marzo. Le explicamos las raíces de la crisis y los efectos que, según los expertos, se pueden producir si no se toman medidas estructurales.

Desde principios de noviembre y a raíz de la visibilidad que ha tenido la crisis de los papicultores en el país, especialmente en el altiplano cundiboyacense, en redes sociales están circulando algunos mensajes de apoyo a los agricultores nacionales y otros en los que se trata de explicar el problema de la caída de los precios de este producto.

Dentro de estos últimos, encontramos varias publicaciones de Facebook y Twitter en las que se señala que 'Duque importó 65.000 toneladas [de papa] de varios países, especialmente de Bélgica' o que '65.000 toneladas de papa, segun fedepapa, autorizó el gobierno importar de diferentes paises entre ellos belgica (sic)'.

Pero esta información es falsa. Surgió al sacar de contexto unas proyecciones de importaciones de papa congelada que hizo la Federación Colombiana de Productores de Papa, Fedepapa, en marzo, pero que no se están cumpliendo por la caída de la demanda ocasionada por la pandemia.

Las publicaciones con esta desinformación, de acuerdo con la herramienta de monitoreo de redes sociales, CrowdTangle, han sido compartidas más de 2.000 veces en Facebook y han sido retuiteadas por más de 2.900 usuarios.

Fuera de contexto y desactualizadas

Para revisar la veracidad de las publicaciones, primero hicimos una búsqueda avanzada de Google con términos claves. Y encontramos cuatro artículos publicados en junio de 2020 [1, 2, 3 y 4] en los que se alertaba que 'el año anterior se importaron 54 000 toneladas de papa y [que] dentro de los cálculos de Fedepapa se cree que en 2020 se puede llegar a 65 000 toneladas', como escribió Contexto Ganadero.

Pero, aunque en los textos se explicaban los efectos negativos que supondría para los productores locales la posible entrada de dicha cantidad de producto, en ninguno se hacía referencia a alguna autorización del gobierno para la importación, como sí aparece en las publicaciones en redes sociales.

El gerente general de Fedepapa, Germán Palacio, nos explicó en qué consisten los errores de las publicaciones en redes. “En 2019 se importaron cerca de 58.000 toneladas de papa [congelada porque Colombia no importa papa fresca].

Para este año, cuando hicimos una proyección con corte a marzo, cuando empezó la pandemia, teníamos un crecimiento del 21% con respecto al primer trimestre del año anterior, lo que nos daba una proyección de alrededor de 65.000 toneladas para finalizar el 2020. Pero realmente las importaciones se frenaron mucho debido a la pandemia. Entonces las proyecciones ahora nos dan que vamos a estar cercanos a las 50.000 toneladas al finalizar el 2020”.
 

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Según datos que nos compartió Stiven Riascos, director de Información y Estudios Económicos de Fedepapa, 'las importaciones acumuladas a septiembre se redujeron 16% con respecto al mismo periodo de 2019'

Además, en mayo hubo una caída del 77% con respecto al año anterior, en junio una del 57% y en septiembre se importaron 24% menos toneladas que en el mismo mes en 2019.

Es decir, la cifra que se ha compartido en redes está desactualizada. Pero este no es el único problema de los post. El otro asunto es que a las 65.000 o 50.000 toneladas importadas anualmente no las 'autoriza' el Gobierno sino que, como nos explicó Palacio, 'son comunes hace varios años a partir de los tratados de libre comercio en los que hay una desgravación paulatina [de las importaciones] hasta llegar a cero'.

Para el caso puntual de la papa, según una respuesta a un cuestionario que enviamos al Ministerio de Comercio y datos que nos compartió Fedepapa, el origen principal de las importaciones son países como Bélgica, Alemania y Países Bajos. Y el TLC entre la Unión Europea, Colombia y Perú, que abrió la puerta a importaciones con aranceles preferenciales a productos de esos lugares, se suscribió el 26 de julio de 2012 y entró en vigor en 2013, durante el gobierno de Juan Manuel Santos.

Otra de las razones por las que Duque no puede autorizar la importación como se dice en las publicaciones es que, como nos explicó Javier Díaz Molina, presidente Ejecutivo de la Asociación Nacional de Comercio Exterior, Analdex, 'en el Acuerdo Comercial con la Unión Europea no se negoció un contingente de importaciones [limitación para exportar o importar una determinada cantidad o durante un tiempo determinado una mercancía], entonces las importaciones están abiertas'.

Con esta versión coincidieron tanto el Ministerio de Comercio como el de Agricultura en las respuestas que nos enviaron después de solicitarles información. 'En el acuerdo con la Unión Europea no se acordaron límites al acceso de papa a Colombia. Esto es en doble vía', dice el documento de MinComercio.

Sergio Morales Barreto, abogado y estudiante de la maestría en Derecho Constitucional de la Universidad de La Sabana:
 

“el presidente no puede cambiar las condiciones unilateralmente de un tratado. El tratado, al incorporarse a nuestro ordenamiento como ley, necesitaría una reforma legal, que pase por el Congreso y la Corte Constitucional. También podría renegociar el tratado, pero esto no lo puede hacer sin el consentimiento de los firmantes, claro, siempre que el tratado lo permita.”

Con base en estas razones, calificamos como falsas las publicaciones en las que se sostiene que Duque autorizó la importación o importó 65.000 toneladas de papa de países como Bélgica en medio de la crisis de los precios del producto en Colombia.

Para resumir: la cifra en realidad corresponde a una proyección de importaciones (de papas congeladas) de marzo que realizó Fedepapa, pero que cambió con la caída de la demanda, y las importaciones provenientes de esos países están relacionadas con el Tratado de Libre Comercio con la Unión Europea, no se realizan por autorización del gobierno actual.

De raíz

En Colombiacheck consideramos que limitarnos a la verificación de la anterior publicación sin dar una mayor explicación sobre la crisis de los precios de un producto del que, según el Ministerio de Agricultura, dependen unos 100.000 productores en todo el país puede generar aún mayor desinformación. Así que decidimos investigar más.

Si bien es cierto que el gobierno Duque no autorizó la importación de la papa de Bélgica, tanto Fedepapa como otras organizaciones consideran que los subsidios por 30.000 millones de pesos que se ofrecieron para cubrir a 23.000 pequeños productores son insuficientes y que se deben presentar medidas estructurales.

Además, hay quienes consideran que haber puesto algún tipo de medida para proteger a la producción nacional ante las importaciones hubiera resultado favorable para que la crisis no fuera tan profunda.

Entonces, consultamos a varios expertos del sector sobre las razones tanto de la crisis actual de precios como de las que cada cierto tiempo enfrentan los papicultores, porque aunque esta es notoriamente más grave, no es la primera vez que ocurre.

También les preguntamos sobre posibles soluciones reales a estos problemas y las consecuencias que podría dejar la crisis si no se ofrecen estrategias que transformen de verdad al negocio de la papa.

Las causas

En palabras de Palacio:
 

“En estos meses se juntaron dos cosas. Esta crisis se presentó básicamente por la caída del consumo ocasionada por la pandemia porque al retirarse uno de los canales principales de comercialización como los restaurantes, cafeterías y hoteles, que representan entre un 30% y 40% de la comercialización, obviamente hubo [y hay] una sobreoferta que deprimió los precios en una forma drástica.”

“Pero además, el factor climático tuvo que ver porque el 15 de marzo cayó la última helada fuerte en la sabana cundiboyacense, lo cual corrió la siembra hasta las últimas semanas de mayo, junio y comienzos de julio. ¿Esto qué ocasionó? que la cosecha de la sabana, la más grande de Colombia, se fue corriendo a octubre, noviembre y diciembre ocasionando una concentración del producto.”

A esto hay que sumarle, de acuerdo con Óscar Gutiérrez, director ejecutivo nacional de Dignidad Agropecuaria Colombiana, que 'simplemente los colombianos no tienen con qué comprar comida. La papa es uno de los productos más populares en los estratos uno, dos y tres y, al bajarse la caída del consumo de los hogares colombianos, se han empezado a generar unas crisis en este producto y en otros como el plátano y la auyama. Pero el gobierno no implementó una renta básica [en este artículo explicamos qué es] para las nueve millones de familias de esos estratos, lo que hubiera ayudado para que no se cayera la economía'.

Sin embargo, aunque la crisis actual es notablemente grave y una de las más profundas de los últimos años, no es sólo resultado de condiciones excepcionales o coyunturales.

Como refleja una gráfica de las variaciones de los precios al productor del tubérculo [desde 2013] que nos compartió Fedepapa, la caída del precio se repite cada cierto tiempo debido a problemas estructurales e históricos de la cadena de producción y mercadeo.
 

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Histórico de Precios Variedades Blancas

Para el profesor Carlos Eduardo Ñústez, director del Grupo de Investigación en Papa de la Universidad Nacional de Colombia y vicepresidente de la junta directiva de la Asociación Latinoamericana de la Papa, detrás de las crisis reiteradas del sector hay varias razones: la ausencia de asociatividad, la falta de información para la toma de decisiones en tiempo real, y el incremento de los costos de producción.

Carlos Eduardo Ñústez:
 

“Un tema de fondo es que el sector de la papicultura es muy disperso y en general no ha tenido ningún grado signiticativo de asociatividad. Han habido algunos esfuerzos para lograrlo y Fedepapa tiene toda la intención de crecer y de que se unan más agricultores, pero en general los agricultores poco interactúan y no se conocen, un poco porque es muy de la cultura cundiboyacense esa dispersión, pero también porque no se ha demostrado que la asociatividad sea para ellos una ventaja.”

Esto, de acuerdo con el profesor, tiene varios efectos. Por una parte, si los agricultores no se comunican entre ellos, no hay manera de saber a ciencia cierta cómo está el nivel de siembras en el país ni de advertir cuándo se siembra más cantidad de papa de la que el mercado puede absorber. Y cuando se pasan los topes de siembra, inmediatamente los precios caen.

Por otra parte, cuando cada productor vende por su cuenta a los intermediarios (como ocurre en la mayoría de los casos), se pierde capacidad de negociación para obtener un precio justo.

Ñústez:
 

“Es un círculo vicioso que no se ha logrado romper desde la misma creación de abastos [Corabastos] en los años 70. Ese mercado en un momento tal vez era mejor porque era de muchos más compradores. Ahora hay un oligopsonio en la compra. Y mientras que los que compran se comunican porque son muy poquitos, los agricultores son una base muy grande.”

De hecho, la caída del precio sólo se ha reflejado para los cultivadores porque, como nos explicó Palacio, a los consumidores no les está llegando la papa mucho más barata, sino a 3.000 o 4.900 pesos el kilo, mientras que al productor se lo llegan a pagar hasta en 200 pesos.

Además de esto, hay que señalar que la producción de la papa es cada vez más costosa, pues el cultivo de la papa es de alta inversión. Uno de los factores que juegan en esto es que, de acuerdo con el profesor Ñústez.

Ñústez:
 

“La migración de la mano de obra del campo a la ciudad sigue siendo una realidad y esta situación ha hecho que se eleve el costo.”

Pero también tiene que ver que los insumos y fertilizantes son cada vez más costosos y están trazados por el precio del dólar porque en Colombia no generamos insumos propios.

Palacio:
 

“Necesitamos control de los precios de los insumos agropecuarios. Cuando sube el dólar, suben los insumos. Si sube el petróleo, suben los fertilizantes. Pero no pasa lo mismo cuando baja el dólar y cuando baja el petróleo. Necesitamos que se le pongan fin a esas prácticas que lo único que hacen es ponerle fin a la rentabilidad de los pequeños productores.”

Y a esto hay que sumarle que, como lo expuso el representante a la Cámara por Boyacá César Pachón, en un debate de control político sobre la crisis de la papa que convocó a principios de octubre, 'el otorgamiento de créditos se ha reducido en los últimos años para la producción de la ‘papa industria’, pero al mismo tiempo se han aumentado las importaciones'. Esta afirmación la soportó con cifras de Fedepapa.

Las importaciones: un debate

Más allá de la caída de las importaciones de este año, que, como ya lo dijimos, están relacionadas con la disminución de la demanda por la pandemia de coronavirus, las importaciones de papa congelada han ido en aumento con el paso de los años. Así lo refleja una tabla que compartió el representante Pachón en el debate de octubre.

Sin embargo, hay diferentes posturas sobre los efectos de esas importaciones en la producción nacional, en la caída de los precios y en la crisis actual.

Carlos Ñústez considera que, aunque falta hacer un análisis más juicioso de los efectos de las importaciones en el mercado y que 'corregir un poco el tema de las importaciones puede ayudar al sector, el impacto realmente sobre todo el sistema productivo es pequeño y no es algo que determine grandes volúmenes de mejoras para la agricultura general de la papa porque el total de la papa procesada en el país (hojuela o chip y bastón o tipo francesa) no llega a sumar el 8% o el 9% de la producción nacional anual y, de estas, la papa que se está importando es solo la de tipo francesa'.

La postura de Óscar Gutiérrez dista de la anterior. Para él, debido a la debilidad e inestabilidad del mercado colombiano, las importaciones de papa congelada ayudan a que haya unos excedentes en el mercado que bajan los precios.

Óscar Gutiérrez, director ejecutivo nacional de Dignidad Agropecuaria Colombiana:
 

“50.000 toneladas no son nada en un mercado más o menos equilibrado. Pero aquí es mucha papa porque resulta que para hacer un kilo de esa papa se necesitan más o menos tres kilos de papa fresca y hay que perder lo que llaman ellos el rebrujo, que es la papita pequeña.”

“Entonces son 150.000 toneladas que podría estar produciendo el país. Además, no se está compitiendo en condiciones equitativas: los agricultores de Bélgica y Estados Unidos tienen subsidios muy grandes, mientras vienen a un país sin subsidios como el nuestro.”

Por su parte, Palacio aclara que Fedepapa no se opone a las importaciones en sí mismas, pero que 'lo que sí denuncia es las prácticas desleales de comercio. Es decir, las ventas bajo la modalidad de dumping que consisten en vender más barato en el país en el que se está exportando que en el de origen'.

Es que en 2017 Fedepapa le solicitó a la Dirección de Comercio Exterior del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo la aplicación aranceles a las importaciones de papas congeladas provenientes de Bélgica, Países Bajos, Francia y Alemania por estas prácticas, lo que resultó en noviembre de 2018 en la imposición de derechos antidumping [a través de aranceles] por dos años a algunas empresas, mientras se excluyó a otras.

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