Cosme Catalán pone en marcha Interagro para llevar al mercado patata nueva durante todo el año

Cosme Catalán pone en marcha Interagro para llevar al mercado patata nueva durante todo el año.

El sector de la patata puede funcionar sin grandes altibajos, con rentabilidad para todos los eslabones de la cadena, si trabaja de forma planificada y ordenada.

Así lo ha señalado en numerosas ocasiones Cosme Catalán, que ha pasado de las palabras a los hechos y ha puesto en marcha Interagro de Patatas SL.

La compañía echó a andar el pasado 1 de enero con el objetivo de atender el mercado con patata nueva, principalmente española, durante los doce meses del año.

Una historia de tres generaciones

Interagro supone la expansión natural del proyecto iniciado por el empresario en 1992, aunque hunde sus raíces más remotas en la provincia de Soria, donde su abuelo ya comercializaba el tubérculo, y en Patatas Catalán, constituida en Madrid en 1973.

La compañía fundada por los padres y tíos de Cosme cuenta en Castilla y León con importantes almacenes en Aranda de Duero y Burgos capital.

En Castilla y León, Interagro opera desde El Carpio, Valladolid, donde dispone de oficinas y cámaras para conservar 3.000 toneladas de producto.

También cuenta con una filial en el polígono de La Palma, en Cartagena, desde donde abarca toda la zona de producción del Campo de Cartagena y Albacete.

'Saltar' el Mediterráneo

En tercer lugar, trabaja desde Argelia a través de una sociedad mixta que se encarga de la producción y la comercialización del tubérculo, con destino al mercado español.

Su centro de operaciones se encuentra en la provincia de Mostaganem, una zona de influencia mediterránea que se encuentra a apenas 300 kilómetros, en línea recta, de Cartagena.

Cosme ha dado el salto al país árabe con las variedades que se demandan en España.

Cosme Catalán:

“Se obtienen con las mismas técnicas de cultivo empleadas en la península y en las mismas condiciones estéticas y de calidad.”
Gracias a ello consigue cerrar el ciclo anual. En Cartagena se arranca la patata desde abril hasta junio, en Castilla y León de dispone de producto entre julio y noviembre y a partir de diciembre ya empieza la campaña en Argelia.

El 100% del producto comercializado es propio, de modo que no se recurre a otros productores u operadores para atender posibles picos de demanda.

Cosme Catalán:

“Nuestra apuesta se basa en proponer a los diferentes productores un acuerdo, según la fórmula que sea necesaria, para que obtengan la patata que necesitamos.”
La red tejida por Interagro incluye diez productores y 150 hectáreas en Argelia, 400 hectáreas en manos de 35 productores de Cartagena y unas 550 hectáreas en Castilla y León.

En esta comunidad cuenta con 55 agricultores, distribuidos por las principales zonas de producción.

El tubérculo que va obteniendo y poniendo en el mercado no solo cuenta con las características de apariencia, textura y sabor que demanda el consumidor español, sino que además se somete a elevados estándares de calidad.

La norma Global Gap se va extendiendo a todas las explotaciones que trabajan con la compañía, con la intención de que llegue al total de la patata comercializada.

Ese objetivo ya se ha conseguido en las fincas del Campo de Cartagena y en la mitad de las de Castilla y León, con un porcentaje creciente.

Cosme Catalán:

“La aplicación de la norma Global Gap es más fácil en los últimos tiempos, en los que ha crecido la sensibilidad del productor, y de la propia sociedad, en relación con las cuestiones sanitarias y de seguridad; con más atención a los fitosanitarios empleados, al estado de las aguas de riego.”
De forma paralela a la comercialización, Cosme Catalán dirige, junto a Daniel Pardal, una división de logística a través de otra empresa del grupo, denominada Logística Interagro SL, que funciona como rama independiente y atiende a los clientes de la compañía en el ámbito nacional e internacional.

El trabajo de Interagro se inicia con la adquisición de patata de siembra, tanto nacional como de otros puntos de Europa, y su entrega a los agricultores de la red de colaboradores.

Los técnicos de la compañía harán un seguimiento de las siembras y de la evolución del cultivo, hasta programar la recolección para irla adecuando a sus necesidades.

Emiliano Marcos en Castilla y León

Para que el mecanismo no se detenga la compañía cuenta con responsables territoriales que son buenos conocedores del cultivo. El director comercial para la zona de Castilla y León es Emiliano Marcos, un viejo conocido de todo el sector en la comunidad; en Campo de Cartagena el responsable es José Luis Cuenca y en Argelia, Pedro Gómez.

El principal cliente de Interagro son los envasadores más importantes que venden a las cadenas de supermercados.

También lleva su producción hasta la industria alimentaria, principalmente la que trabaja dentro de los denominados precocinados de cuarta gama, con la que tiene establecido un contrato de almacenaje y suministro para la elaboración de tortillas.

De hecho, la seguridad que aporta a la industria el tener detrás a proveedores como Interagro es lo que le permite comprometerse con sus propios clientes, sobre todo las cadenas de alimentación.

Esos contratos de almacenaje suponen para los elaboradores el valor añadido de estar empleando producto nacional y evitar en buena medida las importaciones, como recuerda Catalán.

La venta a los diferentes tipos de clientes se realiza de forma ordenada, siempre bajo el amparo de un contrato, lo que evita situaciones de especulación y permite que todos los eslabones de la cadena tengan su margen, dentro de la rentabilidad.

Cosme Catalán, quien tiene muy claro por dónde pasa el futuro de la patata:

“No somos unos intermediarios con un coche y un teléfono que compran y venden sin conocer ni llegar a ver el producto.”

“Debe ser un producto rentable, sin ser especulativo; olvidarse de que sea una lotería en la que ganar mucho dinero en poco tiempo.”
El primer año de la compañía está saliendo según lo previsto, a pesar de las dificultades que a veces trae el tiempo atmosférico.

La campaña de patata nueva comenzó hace poco más de un mes en el Campo de Cartagena y avanza de forma correcta, aunque las lluvias han obligado a parar los trabajos en algunos momentos.

El tubérculo está bien en cuanto a calidad y se ha ido cargando con fluidez, 'a precios interesantes'.

La demanda de patata ha sido correcta hasta ahora y se ha ido atendiendo sin demasiados problemas. Con la crisis sanitaria y el confinamiento de los españoles ha bajado la demanda de determinadas variedades, aunque se ha compensado en parte con el aumento de la venta en supermercados.

En cuanto al mercado exterior, los clientes tradicionales de Interagro se encuentran en el Reino Unido, Francia y Alemania. A corto plazo las operaciones con las islas británicas son difíciles por culpa del Brexit, mientras este año todo parece favorecer las ventas a los otros dos destinos.

Las siembras en el norte de Europa han sido tardías como consecuencia de la meteorología, con lo que habrá un periodo (en torno a los meses de junio y julio) en el que deberán comprar en el sur de Europa.

Esta situación tendrá consecuencias positivas para el agricultor, con unos precios que garantizarán la rentabilidad y una campaña 'que llegará a Castilla y León con un mercado optimista', señala Cosme.
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