El índice de precios de los alimentos de la FAO cae por quinto mes consecutivo en enero de 2026, como consecuencia de la bajada de los precios de los productos lácteos, la carne y el azúcar

Índice de precios de productos alimenticios de la FAO e índice de precios de los alimentos de la FAO

Índice de precios de productos alimenticios de la FAO e índice de precios de los alimentos de la FAO

El índice de precios de los alimentos de la FAO* se situó en enero de 2026 en un promedio de 123,9 puntos, esto es, 0,5 puntos (un 0,4 %) menos que en diciembre. Los descensos en los índices de precios de los productos lácteos, la carne y el azúcar compensaron con creces los aumentos en los de los cereales y los aceites vegetales, lo que dio lugar a la quinta disminución mensual consecutiva del índice. El índice se ubicó 0,8 puntos (un 0,6 %) por debajo de su nivel de hace un año, con 36,4 puntos (un 22,7 %) menos que el máximo alcanzado en marzo de 2022. 

El índice de precios de los cereales de la FAO registró en enero un promedio de 107,5 puntos, lo que supone una subida marginal de 0,2 puntos (un 0,2 %) con respecto a diciembre, si bien permanece 4,4 puntos (un 3,9 %) por debajo del nivel alcanzado el año anterior. Los precios mundiales del trigo se mantuvieron mayormente estables en enero, con un descenso de apenas el 0,4 % en comparación con diciembre. La presión al alza derivada de las cuantiosas ventas de Australia y el Canadá para la exportación, junto con la inquietud suscitada por que las condiciones meteorológicas afecten a los cultivos en letargo en los Estados Unidos de América y la Federación de Rusia, se vio compensada por una situación general cómoda de la oferta a escala mundial.

Las expectativas de buenas cosechas en la Argentina y Australia, junto con el alto nivel de las reservas a escala mundial, siguieron presionando a la baja los precios. Los precios internacionales del maíz también siguieron la tendencia a la baja, con una reducción del 0,2 % respecto de diciembre. Aunque las inquietudes relacionadas con el tiempo respecto de las condiciones de siembra en la Argentina y el Brasil, junto con la fuerte demanda de etanol en los Estados Unidos de América, sustentaron los precios en cierta medida, no compensaron las expectativas de los mercados, en general pesimistas como consecuencia de la abundante oferta mundial.

En cuanto a otros cereales secundarios, los precios mundiales de la cebada registraron un modesto incremento, respaldados por la gran demanda de suministros argentinos, mientras que los precios del sorgo reflejaron los movimientos del mercado del trigo y fueron objeto de un ligero descenso. Por el contrario, el índice de precios de la FAO para todos los tipos de arroz aumentó un 1,8 % en enero de 2026, como resultado de la mayor demanda, en especial de variedades aromáticas.

El índice de precios de los aceites vegetales de la FAO alcanzó en enero un promedio de 168,6 puntos, es decir, 3,4 puntos (un 2,1 %) más que en diciembre, y se ubicó un 10,2 % por encima del nivel registrado un año antes. El aumento obedeció a la subida de los precios mundiales de los aceites de palma, soja y girasol, que compensó con creces la bajada de las cotizaciones del aceite de colza. Los precios internacionales del aceite de palma subieron por segundo mes consecutivo, respaldados por la ralentización estacional de la producción en Asia sudoriental y la firme demanda mundial de importaciones impulsada por la mejora de la competitividad de los precios.

Por su parte, los precios mundiales del aceite de soja se recuperaron a raíz de la reducción de las disponibilidades exportables en América del Sur y a las expectativas de una gran demanda del sector de los biocombustibles en los Estados Unidos de América. En lo que respecta a los precios mundiales del aceite de girasol, estos también se recuperaron, tras descender por dos meses consecutivos a finales de 2025, como consecuencia de la continua escasez de la oferta en la región del Mar Negro, donde las ventas de los agricultores siguieron siendo limitadas. Por el contrario, los precios del aceite de colza bajaron ligeramente, a raíz de la amplia disponibilidad en la Unión Europea tras la reciente llegada de grandes volúmenes de importaciones. 

El índice de precios de la carne de la FAO registró un promedio de 123,8 puntos en enero, con un descenso de 0,5 puntos (un 0,4 %) comparado con diciembre, pero aun así se ubica 7,1 puntos (un 6,1 %) por encima de su nivel del año anterior. La disminución obedeció principalmente a la bajada de los precios internacionales de la carne de cerdo, mientras que las cotizaciones de las carnes de bovino y ovino se mantuvieron mayormente estables. Por el contrario, los precios mundiales de la carne de aves de corral aumentaron.

Los precios de la carne de cerdo disminuyeron, en gran medida debido a la moderación de las cotizaciones en la Unión Europea ante la atonía de la demanda internacional y la abundancia de la oferta, en particular la liquidación de los atrasos vinculados al cierre temporal de los mataderos durante las vacaciones de fin de año. Pese a las condiciones de relativa escasez de la oferta, los precios mundiales de la carne de ovino se mantuvieron prácticamente estables, ya que la demanda estacional se moderó tras el elevado nivel de compras de finales de año.

Los precios de la carne de bovino también se mantuvieron mayormente estables, en un contexto de cambio de las exportaciones brasileñas a otros destinos después de que el contingente con franquicia arancelaria de los Estados Unidos de América se agotara con rapidez y se aplicara posteriormente el arancel del 26,4 % a los productos no comprendidos en él.

Los envíos se redirigieron cada vez más hacia China, donde los importadores aceleraron sus compras para obtener grandes volúmenes antes de que se implementara el cupo de salvaguardia anunciado para la carne vacuna, lo que compensó la posible presión a la baja sobre los precios brasileños. Por su parte, las cotizaciones de la carne de aves de corral aumentaron, fundamentalmente a raíz de que subieran los precios en el Brasil, respaldados por la fuerte demanda internacional.

El índice de precios de los productos lácteos de la FAO se situó en enero en un promedio de 121,8 puntos, con una caída de 6,4 puntos (un 5,0 %) respecto de diciembre, y se ubicó 21,3 puntos (un 14,9 %) por debajo del nivel de hace un año. Esto supuso la séptima caída mensual consecutiva del índice, que se vio impulsada en gran medida por la bajada de los precios mundiales del queso y la mantequilla, que compensó con creces los modestos aumentos en las cotizaciones de las leches en polvo. Los precios internacionales del queso registraron la caída más acusada de enero a causa de la intensificación de la competencia mundial.

La abundancia de la oferta en los Estados Unidos de América y Europa ejerció una presión a la baja sobre las cotizaciones, que compensó la subida de los precios en Nueva Zelandia. Los precios mundiales de la mantequilla también siguieron disminuyendo, como consecuencia de la mayor disponibilidad estacional de grasa de leche, las existencias acumuladas en Europa y la abundante oferta para la exportación procedente de otras de las regiones productoras principales.

Por el contrario, subieron los precios mundiales de las leches en polvo y la leche desnatada en polvo fue la que registró el aumento más pronunciado, respaldado por la renovada demanda de importaciones con precios más bajos tras descender por varios meses, en particular en el Cercano Oriente, África del Norte y algunas partes de Asia. Los precios de la leche entera en polvo aumentaron apenas de forma modesta, ya que la demanda se mantuvo por debajo de los niveles más bajos de todos los tiempos, lo que limitó el alcance del aumento. 

El índice de precios del azúcar de la FAO registró en enero un promedio de 89,8 puntos, esto es, 0,9 puntos (un 1,0 %) menos que en diciembre y 21,4 puntos (un 19,2 %) por debajo del valor alcanzado hace un año. El descenso obedeció a las expectativas de una mayor oferta mundial de azúcar en la campaña actual, respaldadas en gran medida por el importante repunte de la producción esperado en la India y las perspectivas favorables en Tailandia. Además, pese a que se redujera la proporción de caña de azúcar destinada a la producción de azúcar, las perspectivas en general positivas sobre la producción para la campaña de 2025/26 en el Brasil ayudaron a reforzar las expectativas acerca de la oferta mundial, lo que intensificó la presión a la baja sobre los precios mundiales del azúcar.

*A diferencia de otros grupos de productos básicos, la mayoría de los precios utilizados en el cálculo del índice de precios de la carne de la FAO no se encuentra disponible en el momento del cómputo y publicación del índice de precios de los alimentos de la Organización; por tanto, el valor del índice de precios de la carne de los meses más recientes se deriva de una combinación de precios previstos y observados. En ocasiones, esto puede hacer precisas revisiones significativas del valor final del índice de precios de la carne de la FAO que, a su vez, podrían influir en el valor del índice de precios de los alimentos de la Organización.
Índice de precios de los alimentos de la FAO en términos nominales y reales

Índice de precios de los alimentos de la FAO en términos nominales y reales

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