Productores franceses de patata enfrentan menores precios contractuales y volúmenes reducidos, aumentando la presión económica sobre el sector para la campaña 2026/27
Francia: recortan los precios de los contratos para industria

En Francia, la Unión Nacional de Productores de Patata (UNPT) advirtió que las nuevas condiciones contractuales propuestas por la industria, con caídas de precios y recortes de volúmenes, trasladan un mayor riesgo económico a los agricultores y podrían conducir al sector hacia una crisis prolongada.
Según la organización, los ajustes planteados reducen significativamente la rentabilidad de los productores en un contexto donde los costes de producción permanecen elevados y la estabilidad del mercado es limitada.
Caída de precios y reducción de volúmenes
La UNPT señala que se prevén recortes de precio de hasta un 25% en comparación con la campaña anterior.
Como referencia, la variedad Fontane podría cotizar en torno a 130 EUR (140 USD) por tonelada en campo, frente a los 180 EUR (195 USD) registrados en 2025.
Además, los volúmenes contratados por hectárea podrían reducirse hasta un 20%, limitando la seguridad comercial de los productores.
Mayor riesgo para el agricultor
La organización explicó que la reducción de contratos obliga a desviar parte de la producción al mercado libre, donde los precios son más volátiles. Esta situación podría generar inestabilidad prolongada y presión adicional sobre los ingresos agrícolas.
Los precios ofrecidos se sitúan por debajo de los costes de producción, lo que, según la UNPT, contradice el espíritu de las leyes EGALIM, diseñadas para proteger los ingresos de los agricultores.
Factores del mercado
La industria atribuye estos ajustes a una desaceleración del mercado de productos transformados, especialmente patatas fritas, a un entorno geopolítico y comercial incierto y a previsiones de demanda que no se materializaron.
Recomendaciones para la campaña 2026/2027
Ante este escenario, la UNPT recomienda prudencia en las decisiones de siembra. Los agricultores deberían evaluar cuidadosamente la superficie a plantar en función de los volúmenes realmente asegurados, no depender de ayudas acopladas para compensar precios bajos y considerar el riesgo de que esta presión se extienda a otros segmentos como el mercado fresco o el almidón.
La organización concluyó que una planificación más conservadora será clave para mantener la viabilidad económica del sector.



