Las mujeres guardianas de papas nativas en Chiloé, Chile, promueven la conservación de la biodiversidad tradicional de la papa y del patrimonio agrícola.
Chile: mujeres rurales preservan el patrimonio agrícola andino

A lo largo del altiplano andino y las islas del sur de Chile, las mujeres rurales resguardan un valioso tesoro: la diversidad de las papas nativas. Su trabajo, silencioso pero poderoso, sostiene la biodiversidad que alimenta a las comunidades y preserva el patrimonio cultural que conecta a las generaciones.
En el Día Internacional de las Mujeres Rurales, se destaca el papel de estas mujeres como guardianas de la tierra, custodias de las semillas y portadoras del conocimiento ancestral en toda la región andina.
Chiloé, Chile: Donde la papa cuenta una historia
En Chiloé, las papas nativas se han cultivado durante siglos en pequeñas parcelas familiares. Estas papas, conocidas por sus colores vibrantes y formas únicas, reflejan siglos de adaptación y tradición agrícola.
Las agricultoras Mirna Oyarzún y Esmerinda Culún conservan alrededor de 35 genotipos cada año, manteniendo un legado transmitido de generación en generación. Yolanda Millapichún resguarda 120 genotipos repatriados del Banco de Germoplasma de Papa de la Universidad Austral de Chile, cuidándolos durante más de veinte años.
A través del proyecto, las agricultoras están formando una asociación de guardianas para restaurar, cultivar y comercializar estas variedades nativas, asegurando que la tradición continúe.
Bolivia: Mujeres y la sabiduría de las semillas
En el altiplano boliviano, las mujeres desempeñan un papel central en los sistemas agrícolas. Dentro de una iniciativa apoyada por la FAO y liderada por el Centro Internacional de la Papa (CIP), la organización PROSUCO trabaja con guardianas de semillas que conservan 23 variedades de papa nativa y 6 variedades de maíz.
Guiadas por conocimientos tradicionales e indicadores climáticos locales, estas mujeres planifican sus ciclos de siembra, mantienen tradiciones agrícolas y honran a la Pachamama (Madre Tierra) mediante rituales de agradecimiento, mientras sostienen a sus familias con cultivos diversos.
Cada variedad lleva consigo su propia historia, sabor y propósito, formando un vínculo vivo con el patrimonio agrícola andino.
Perú: Fortaleciendo a las guardianas de las papas nativas
En Perú, los esfuerzos de conservación continúan a través de la Asociación de Guardianes de Papas Nativas (AGUAPAN). En nueve regiones, muchos de sus miembros son mujeres que conservan activamente la biodiversidad de las papas nativas.
Para fortalecer su papel, el CIP apoya el Programa de Liderazgo para el Empoderamiento de las Productoras y Comercializadoras de AGUAPAN. La iniciativa desarrolla habilidades en comunicación, negociación y emprendimiento, al tiempo que refuerza la confianza y la identidad colectiva entre las participantes.
A través de estos esfuerzos, las mujeres amplían su papel más allá de la producción, participando en liderazgo, toma de decisiones y actividades de mercado, al mismo tiempo que garantizan que las papas nativas sigan siendo una fuente de alimento, orgullo cultural e identidad.
Mujeres que resguardan la diversidad de la papa
Desde los campos de Chiloé hasta las alturas de Bolivia y Perú, las mujeres rurales desempeñan un papel clave en la preservación de la biodiversidad agrícola y en la transmisión del conocimiento agrícola tradicional.
Organizaciones como el Centro Internacional de la Papa (CIP) destacan que el futuro de la seguridad alimentaria depende en parte de estas mujeres rurales que protegen la biodiversidad, apoyan a sus comunidades y mantienen la diversidad de papas nativas para las futuras generaciones.





